Es un viaje apasionante para descubrirnos y reconciliarnos con nosotros mismos. En un esfuerzo por ser aceptados, desde muy pequeñitos nos sobreadaptamos a las exigencias del entorno, añadiendo capas y capas a nuestra verdadera naturaleza. Queremos encajar y desarrollamos un diálogo interno de juicio y crítica implacable, porque tenemos miedo de no ser suficientes, tememos ser rechazados y quedarnos solos. Es agotador. Aceptarse y quererse es dejarse en paz y esto es un alivio descomunal.
Mi función será acompañarte haciendo de “espejo”, te daré un punto de vista distinto de la situación que estés viviendo. Desafiaré tus creencias, podrás hacer conscientes determinadas respuestas reactivas, patrones que se repiten en tus relaciones que son disfuncionales. Y lo haremos con herramientas específicas.Es un trabajo en equipo, analizaremos conjuntamente a través de sesiones online o presenciales de una hora u hora y media, con frecuencia semanal o quincenal al principio. Me adaptaré a tu ritmo y necesidad, por lo que, cuando tu lo sientas, nuestros encuentros serán sesiones puntuales (mensuales, trimestrales, anuales).
Cuando no percibimos un mínimo de coherencia entre lo que hacemos, pensamos y sentimos, nos desestabilizamos y sufrimos. De ahí surgen la mayoría de los procesos psicoterapéuticos y merece la pena verlos como ventanas de oportunidad: vivirlos como una invitación a renovarse, a dejar atrás ideas y creencias que nos lastran y empequeñecen.